RUBÉN DARÍO TORRES KUMBRIAN
Universidad de Castilla- La Mancha.RESUMEN
La Unión Europea de los Veintisiete Estados Miembros, implica la
profundización de brechas estructurales. La fractura social de etnia, traducida
principalmente en la exclusión de la comunidad gitana, primera minoría de la
Unión pone a prueba las políticas comunitarias y las políticas estatales que
deben contribuir al objetivo de la cohesión económica, social y territorial por
mandato del Tratado. Sin embargo, no todas las políticas comunitarias y
nacionales contribuyen de modo efectivo a la reducción de la fractura social
de etnia y a la integración de la comunidad gitana.
La estrategia política europea de integración de la minoría gitana
propone unos principios activos de integración de doble dirección, dirigidos en
el plano operativo tanto a la minoría gitana como a la mayoría de la sociedad.
Las limitaciones operativas de la estrategia política europea de
integración derivan del hecho de que los Gobiernos nacionales y regionales,
confían casi exclusivamente a la política social y a la política educativa el
objetivo de la integración, renunciando a un enfoque sistémico y horizontal
donde el conjunto de las políticas contribuyan al objetivo de la integración de
la minoría gitana.
1. LA FRACTURA SOCIAL DE ETNIA Y LA INTEGRACIÓN DE LA
COMUNIDAD GITANA EN LA UE
La cultura política europea es socialmente inclusiva y se manifiesta en
la realidades de los Estados miembros de la Unión, en la aplicación efectiva
del acervo jurídico, institucional y presupuestario, que tiene por objetivo la
construcción de la cohesión, económica, social y territorial.
La ampliación de la UE a veintisiete Estados miembros ha dado lugar a
la profundización de brechas estructurales y fracturas sociales, entre la que
cabe destacar la fractura social de etnia, una fractura sociológica en la que la
minoría gitana ocupa un lugar protagónico.
La cohesión económica y social ostenta en el acervo original
comunitario y en el presupuesto, posiciones privilegiadas. En este sentido, se
puede adelantar que una interpretación nada extensiva de los Principios de la
CE y del actual Título XVII del Tratado, nos lleva a concluir que todas las
políticas sectoriales de la Comunidad y las políticas nacionales desplegadas
por los Estados miembros deben contribuir al objetivo de la construcción de la
cohesión. Desde la óptica presupuestaria la cohesión es la segunda política de
gasto. Sin embargo, estas posiciones privilegiadas no tienen un correlato
simétrico en el alcance de la estrategia europea de integración de las
minorías.
Las políticas comunitarias de la UE y las políticas nacionales de los
Estados miembros, están obligadas a contribuir a la construcción de la
cohesión, y por tanto, a la superación de la fractura social de etnia y
concretamente, a la casi milenaria asignatura pendiente de realizar un
integración efectiva de la minoría gitana. Aún se está lejos de concretar ese
objetivo.
No todas las políticas sectoriales de la Comunidad Europea y las
políticas domésticas desplegadas por los Estados miembros contribuyen de
modo efectivo a la construcción del objetivo de la integración de la minoría
gitana, como según se desprende de diversos informes procedentes de las
instituciones comunitarias.
En ningún caso se trata de brindar un esteriotipo negativo de las
políticas sectoriales de la UE y de las políticas domésticas de los Estados
miembros, sino señalar, que las citadas políticas no han asumido, o lo han
hecho parcialmente, los artículos 158 y 159 del Tratado de la Unión Europea.
Los citados preceptos imponen una aplicación sistémica y horizontal de todas
las políticas comunitarias y nacionales orientadas a la superación de las minoría, para aplicarlo ao
integración de la minoría gitana exclusivamente, a los planes y
programas financiados por el fondo social europeo y por las políticas
sociales de los respectivos estados miembros de la UE.
Superar las visiones políticas restrictivas que confían el proceso deo
educativo dominantes, que confunden los conceptos de integración con
el de asimilación cultural de la minoría gitana.
Superar las visiones políticas integradoras de carácter social yo
Superar la petrificación del gueto identitario autoexcluido.2. LA ESTRATEGIA EUROPEA DE INTEGRACIÓN DE DOBLE
DIRECCIÓN
El poder es una dimensión universal de la vida social. La estrategia
europea de integración aspira a ser sistémica, horizontal, efectiva y tiende a
generar un “empoderamiento” de la comunidad gitana objeto de la
intervención política. Las jerarquías, la distribución del poder dentro la
comunidad constituyen un requisito ineludible de la arquitectura de la
estrategia de intervención. La UE pretende que la comunidad gitana sea a la
vez sujeto y objeto de la intervención destinada a la plena integración.
La estrategia europea de integración asume que para ser efectivamente
sistémica, horizontal y de doble dirección tiene que ganar la adhesión y la
legitimación social de la comunidad mayoritaria no gitana.
Aunque no hay una definición de cultura universalmente aceptada,
podemos destacar que la estrategia europea de integración de las minorías, y
por tanto de la comunidad gitana, asume que las culturas pueden ser descritas
como mecanismos de adaptación garantes de la proyección vital de un grupo.
La cultura gitana compuesta por valores, creencias, costumbres,
tradiciones y maneras propias de hacer las cosas no ha sido capaz de
adaptarse a las trasformaciones económicas, tecnológicas y sociales.
La cultura europea secularizada mayoritaria ha presumido de estar
protagonizada por sociedades abiertas, sin embargo, el adjetivo de abiertas
debe ser cuestionado cuando empíricamente se comprueba que la supuesta
apertura tiene una capacidad reducida de aceptar la diferencia cultural, lo
cual ha llevado a disfrazar la política de asimilación gitana de política de
integración pluralista.
La estrategia de integración europea es de doble dirección porque
pretende transformar y superar las realidades del gueto identitario gitano
autoexcluido y del etnocentrismo cultural mayoritario.
La preocupación europea por la escolarización de los niños gitanos es
un elemento clave de la estrategia de integración. Los problemas de
integración con los que se encuentran los niños de la comunidad gitana son
comparables a los de los hijos de padres que ejercen profesiones itinerantes,
como familias del circo, feriantes, temporeros, etc.
El nomadismo de una parte significativa de las familias gitanas
engendra una forma de vida específica que forma también parte de la
herencia cultural europea, constituyendo con sus particularidades un
componente innegable de la diversidad cultural de la UE.
Los problemas inherentes a la integración socioeducativa de los gitanos
siguen sin resolverse. En la mayor parte de los países con una larga
experiencia en este campo, como Francia, Alemania, Dinamarca, Holanda,
etc., la situación de fracciones importantes de la población gitana se
caracteriza todavía por una tasa desproporcionadamente alta de fracaso
escolar.
La posibilidad de una convivencia recíprocamente enriquecedora de
personas de distinto origen, de culturas y lenguas diferentes, se convierte
necesariamente en un objetivo primordial de la UE.
La estrategia europea de integración de minorías aspira a propiciar un
proceso de doble dirección entre minorías y mayorías. Las sociedades
europeas ostentan el déficit de concretar nuevas formas de integración
capaces de enfrentarse al futuro y que garanticen los valores fundamentales
de la democracia y los derechos humanos.
La UE y sus Estados miembros son conscientes del papel que la política
educativa y de formación juega en el proceso de integración. Renunciando a
cualquier tentación de idealismo pedagógico. La estrategia europea de
integración implica una política educativa con miras a la integración plena y
efectiva.
3. LA DIMENSIÓN EDUCATIVA
La dimensión educativa de la estrategia europea es pluralista y apuesta
por una ciudadanía intercultural, concepto superador de la visión
estrictamente técnica de cualificación profesional de los jóvenes para las
exigencias del mercado de trabajo.
La estrategia europea impone de modo difuso, pero continuo, un
conjunto de prácticas educativas destinadas:
• Fortalecer, implantar y extender los derechos de las
minorías.
• Despertar la comprensión de la multiplicidad cultural y
lingüística y fomentar la tolerancia.
• Combatir los prejuicios, eliminar las discriminaciones y
desarrollar el respeto a los demás independientemente
de cuál sea su procedencia cultural, lingüística, étnica
o religiosa.
• Dotar de un significado pleno y concreto a la idea de
una ciudadanía europea.
La estrategia europea de integración de las minorías, y de la comunidad
gitana, en su dimensión educativa se puede sintetizar en los siguientes
objetivos:
• Garantizar la igualdad de oportunidades para todos en
una Europa competitiva y abierta al mundo.
• Combatir la exclusión cultural para garantizar el futuro
democrático de la Unión.
• Promover la diversidad cultural y lingüística de los
alumnos.
• Mejorar y diversificar la oferta educativa y flexibilizar
los sistemas de enseñanza de modo que sean capaces
de integrar a todos los alumnos.
• Promover la cooperación entre los centros escolares y
su entorno, especialmente las familias, pero también
los empresarios, las entidades locales, etc.
• Formar y adaptar al profesorado a las nuevas y
específicas exigencias de la educación intercultural;
• Frenar el avance del racismo y la xenofobia.
4. LOS CASOS DE HUNGRÍA Y ESPAÑA
La población gitana es la principal minoría étnica europea, pero no se
trata de un grupo unitario, sino que incluye numerosos subgrupos. El común
denominador de las minorías gitanas europeas, además de su cultura e
identidad, es la alta frecuencia de situaciones de pobreza y exclusión social,
5. LA REALIDAD GITANA EN LA UE DE LOS VEINTISIETE
Según el Centro de Control Europeo del Racismo y la Xenofobia, que
depende de la Unión Europea, el panorama ha cambiado, ya que si bien antes
de la entrada de los nuevos países existían pequeños grupos de minorías
étnicas discriminadas, especialmente de inmigrantes, ahora se habla de
grandes grupos de población gitana que está marginada, sobre todo en la
República Checa, Hungría y Eslovaquia.
Normalizar el itinerario de vida de esta minoría, con sus nueve millones
estimados es la meta más importante en Europa, y constituye un desafío para
su cohesión.
Los estudios realizados en los últimos años por el Banco Mundial, la
Organización Internacional del Trabajo y la Unión Europea muestran como un
alto porcentaje de estas poblaciones, dispersas por los mapas de los Estados
de la Unión, se concentran, sobre todo en Europa Central (denominada
generalmente y vulgarmente como Europa del Este). Altas tasas de pobreza y
exclusión, afectan a más del 60% de los miembros, de la comunidad gitana,
según los indicadores considerados.CONCLUSIONES
La conclusión principal es que la estrategia política europea de
integración está correctamente diseñada. Sin embargo, la traducción que los
gobiernos nacionales y regionales de los Estados miembros hacen en el ámbito
de sus competencias de la estrategia europea de integración es parcial, no
sistémica y limitada operativamente.Los principales indicadores de deprivación describen a los gitanos como
una población que presenta escaso poder, baja escolaridad, menor esperanza
de vida, altos niveles de desempleo, hábitats degradados y segregados, bajos
niveles de ingresos , donde la mujer sigue supeditada al hombre, y que son
objeto de actitudes racistas y de la desigualdad de oportunidades.
En la última década ha crecido la conciencia de la marginación que
sufren los gitanos y desde el Consejo de Europa, desde la propia Comisión
Europea, desde el Banco Mundial y la Open Society de Soros se han lanzado
una serie de iniciativas (grupos de trabajo, utilización de los fondos Phare
para financiar programas e infraestructuras, la Década Gitana y el Fondo para
la Educación, por citar algunos ejemplos) que tratan de ejercer presión a los
gobiernos para que actúen sobre el tema.
La puesta en práctica de la estrategia europea de integración de doble
dirección, revela obstaculizaciones en su despliegue operativo. Su traducción
en los Estados miembros en forma de políticas específicas, planes y programas
exigen unos niveles de liderazgo y movilización de recursos que no siempre se
consigue conforme a la dimensión del problema. Dicho esto, cabe resaltar que
el esfuerzo de la Unión Europea no debe sustituir a los esfuerzos domésticos
de los Estados miembros, una cuestión que los gobiernos nacionales no
terminan de asumir.
El que los gitanos, cuantitativamente, supongan en algunos Estados de
la Unión un porcentaje de población significativo (a modo de ejemplo citamos
que son el 7% en Hungría o el 10% en Rumania) les ha convertido en objeto de
deseo de los partidos políticos que compiten ahora por encuadrarles en sus
filas y que negocian con ellos parcelas de poder político para ganar su apoyo.
Sin embargo, la participación política de la comunidad gitana para ser
efectiva y esencialmente democrática, tiene que exceder la dimensión
electoral limitada a la captación momentánea de sus líderes y a la fidelización
clientelista de sus miembros.
La cohesión europea impone un proceso de empoderamiento de la
comunidad gitana y de sus líderes dentro de los Estados miembros de la
Unión, mientras que esto no suceda la efectividad de la estrategia europea de
integración se verá limitada en exceso en su plano operativo.
que las sitúa entre los grupos más desfavorecidos del continente,
especialmente en los países más pobres y en los antiguos estados comunistas.
En general, la situación de la comunidad gitana en los ámbitos de la
vivienda, la salud, la educación y el empleo es de alarmante desventaja con
respecto a las sociedades mayoritarias. Esta situación, por otra parte, ha
contribuido a la emigración hacia los países del oeste, generando de este
modo situaciones nuevas que merecen atención.
El Banco Mundial y la Unión Europea han llamado la atención sobre la
pobreza severa que han sufrido los gitanos a lo largo de la historia europea y
promueven iniciativas para luchar contra esta situación. También en muchos
estados con presencia importante de gitanos se han implantado interesantes
modelos de integración, como es el caso de Hungría.
España es uno de los países que ha generado una tendencia positiva de
integración y una dinámica de reducción de los problemas de exclusión social
de la minoría gitana, cifrada en 600.000 o 700.000 personas.
En lo que se refiere a la mejora de la integración de los gitanos en
Hungría y España, se puede señalar que España está bastante avanzada en lo
que se refiere a solución de la integración social de los gitanos y que Hungría
le lleva ventaja en los aspectos de fomento de su participación política y
administrativa.
brechas estructurales, entre las que destaca la fractura social de etnia y
dentro de ella, la situación de exclusión social de la minoría gitana.
La reducción de la fractura social de etnia y la integración efectiva de
la minoría gitana, implica la superación de una visión política restrictiva que
entrega el citado proceso de integración exclusivamente al Fondo Social
Europeo (un instrumento financiero de la cohesión) y a las políticas sociales
de los Estados miembros.
La incorporación de los países del centro y este europeo a la Unión
Europea, ha supuesto un incremento significativo de la población gitana que
nos lleva cuestionar la validez científica del adjetivo
esta comunidad. La dimensión actual de la comunidad gitana en la UE
constituye una oportunidad objetiva para:
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